El IoT satelital: La nueva era de la conectividad

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marzo 6, 2026

El uso de soluciones IoT crece de forma constante y ya supera los 16,7 mil millones de dispositivos conectados en 2023, según IoT Analytics. Esta expansión plantea una pregunta clave para cualquier empresa: ¿qué tecnología debe utilizarse cuando necesitamos conectar y recopilar datos de forma remota? Explicamos todos los puntos clave a continuación:

¿Qué es la tecnología IoT y en qué consiste?

IoT (Internet de las Cosas) describe una red de objetos que se conectan a Internet e intercambian datos sin la intervención constante del usuario. La informática logró esta integración cuando los chips se volvieron pequeños o accesibles, y tras esta evolución, se hizo posible que objetos tan distintos como un interruptor o un vehículo incorporaran sensores capaces de captar información útil.

Un sistema IoT funciona cuando un dispositivo captura datos, los envía a la nube o a otro equipo, y ejecuta una respuesta específica. Esta secuencia crea flujos de información que permiten automatizar tareas y anticipar problemas. La reducción del coste y del tamaño de la electrónica impulsó un ecosistema que transformó hogares, empresas y ciudades. Sin embargo, el modelo ha escalado hasta el punto de poder monitorizar ciudades enteras. Por ejemplo:

  • Los coches conectados optimizan rutas y mejoran la seguridad vial.
  • Los hogares inteligentes gestionan consumo, confort y vigilancia.
  • Los ayuntamientos utilizan IoT para medir la calidad del aire, ajustar la iluminación, detectar fallos en servicios urbanos y organizar mejor el tráfico y el aparcamiento.

De hecho, el informe Smart City Index 2024 del IMD indica que la automatización del alumbrado y el control ambiental ya mejoran la eficiencia energética y reducen emisiones en capitales europeas.

¿Para qué sirve el IoT satelital?

El IoT satelital amplía la cobertura y es capaz de conectar activos ubicados fuera de las redes terrestres. Gracias a ello, las empresas mejoran su logística, producción y mantenimiento porque reciben datos precisos desde zonas remotas. Esta visibilidad crea operaciones más eficientes y favorece una transición energética sostenible.

Por ejemplo, el caso de FOSSA Systems muestra cómo una red de satélites en órbita baja y dispositivos IoT gestionan el ciclo completo del dato. Funciona de la siguiente manera:

  • Recolección de datos: Los sensores capturan información específica según el caso de uso.
  • Transmisión de datos: El dispositivo y gateway IoT FOSSA Nexus envía la información a la constelación de FOSSA o cambia a redes terrestres si hay cobertura disponible.
  • Descarga de datos: El satélite almacena los datos y los entrega cuando se conecta con estaciones en tierra.
  • Toma de decisiones inteligentes: El análisis convierte los datos en conocimiento que guía acciones precisas.

Diagrama Ecosystem
El Ecosistema FOSSA es un ejemplo perfecto de las capacidades del IoT satelital.

Ventajas del IoT satelital

Como hemos visto, el IoT satelital tiene múltiples ventajas, ya que amplía la conectividad y permite que empresas y comunidades accedan a datos clave incluso en áreas sin redes terrestres. Siguiendo el ejemplo anterior, esta capacidad impulsa eficiencia e innovación:

  • Cobertura global: La conectividad satelital cubre el 80 % del planeta sin redes celulares y permite que la constelación de FOSSA gestione activos desde cualquier ubicación.
  • Ahorro energético: Las tecnologías LPWAN reducen el consumo y funcionan con LoRa, una opción de largo alcance reconocida en toda la industria.
  • Facilidad de uso e integración: La red satelital mantiene compatibilidad con despliegues terrestres ya existentes.

IoT terrestre

El IoT terrestre conecta objetos a redes móviles, Wi‑Fi o LPWAN disponibles en el entorno. De este modo, los sistemas permiten que un dispositivo envíe datos y reciba órdenes siempre que tenga cobertura. Además, las empresas utilizan esta conectividad para controlar equipos y automatizar tareas fácilmente.

Sectores donde puede aplicarse el IoT espacial

El IoT espacial es muy útil cuando existe cobertura estable y se requiere monitorización de activos o procesos.

  • Energía y servicios: Las redes espaciales permiten monitorizar la calidad del agua, procesos de desalinización y parámetros de líneas eléctricas o microrredes fotovoltaicas.
  • Infraestructura y construcción: La conectividad facilita el control local de equipos y el seguimiento de condiciones operativas en obras y plantas de tratamiento.
  • Ganadería inteligente: Las redes IoT funcionan bien para vigilar ganado, analizar viñedos y frutales o controlar sistemas de riego.
  • Petróleo y gas: La monitorización de la corrosión en tuberías o de las actividades de extracción funciona mejor cuando los dispositivos se conectan a redes cercanas a las instalaciones.
  • Logística: El transporte marítimo y terrestre utiliza IoT satelital cuando opera dentro de zonas con cobertura disponible.
  • Seguridad nacional: Las fuerzas de seguridad usan IoT espacial cuando necesitan comunicaciones rápidas y estables para coordinar operaciones tácticas o gestionar situaciones de emergencia.
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